Juan lleva diez años trabajando como Gerente Financiero para una importante empresa de transporte internacional de mercancías. Y en todo este tiempo nunca supo lo que era el estres laboral.

Su principal trabajo ha sido ocuparse de la contabilidad e impuestos de la empresa.

Él siempre ha hecho su trabajo de forma muy eficiente, pero durante los últimos meses, su efectividad se ha ido reduciendo paulatinamente.

Juan no sabe por qué cada vez es menos eficiente, pero nosotros sí sabemos qué es lo que le sucede.

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¿Qué es el estrés laboral?

El estrés laboral es un tipo de estrés producido por la creciente presión en el entorno laboral, que puede provocar la saturación física y mental del trabajador; haciendo que, como Juan, cada vez parezca que trabaja más, pero es menos efectivo en su trabajo.

¿Por qué le sucedió esto a Juan? Causas del estres laboral

El estrés laboral aparece cuando las condiciones de trabajo y las exigencias del entorno superan la capacidad del individuo para afrontarlas con éxito y mantenerlas bajo control.

Hace diez años, cuando Juan empezó en ese trabajo, le fueron dadas algunas responsabilidades que podía atender de forma muy eficiente.

Pero con el paso de los años, le fueron dadas cada vez más responsabilidades al punto de verse sometido a una excesiva carga de trabajo importante en el que un pequeño error, podía traer graves consecuencias para la empresa en tema de multas por parte de la Superintendencia de Administración Tributaria.

Además de eso, Juan está expuesto al acoso por parte de sus superiores.

Siendo objeto de burlas, intimidaciones y amenazas con perder su empleo si no cumple con los ajustados plazos de entrega de Cierres Contables y Planificación eficiente de impuestos.

Este acoso, se conoce como «mobbing», y es más común de lo que creemos.

A esto se suma el hecho de que, en el entorno laboral de Juan, no se hace ningún reconocimiento, ni felicitación por hacer un trabajo bien hecho, más bien, se tiende a desestimar los logros de los trabajadores.

En el trabajo de Juan, hay otros detalles que contribuyen a que aumente el estres laboral:

  • La iluminación es deficiente,
  • Hay mucho ruido que impide la concentración
  • Su silla no está a la altura correcta con relación a su escritorio, lo que ejerce presión sobre los músculos del cuello de Juan.

Todo esto sin que sin que él se percate de ello.

Todos estos factores elevaron los niveles de la hormona del estrés (cortisol) en el organismo de Juan.

Cuando esto ocurre sólo un día, nuestro cuerpo puede manejarlo y recuperarse; pero cuando ocurre todos los días durante largas jornadas laborales, nuestro cuerpo se ve saturado de cortisol.

Y como si de una enfermedad física se tratase, el estres laboral tiene sus síntomas:

¿Juan ha cambiado? Síntomas del estres laboral

Juan se siente agotado, tanto física como mentalmente.

Sus compañeros lo notan irritado, ya no es el Juan de antes.

Juan se siente angustiado, preocupado, impotente y frustrado ante su incapacidad para hacer frente a sus agobiantes responsabilidades.

El estres laboral está disminuyendo su capacidad para resolver los problemas que se le presentan a diario y terminar las tareas previstas.

En el caso de Juan, esto tiene sus consecuencias para él y para la empresa para la que trabaja.

Consecuencias del estres laboral

Las consecuencias del estrés laboral están relacionadas con la reducción en la productividad de las empresas y con el descenso de la calidad de vida de sus trabajadores.

Tan sólo en los Estados Unidos, el estres laboral es el responsable de pérdidas anuales de más de 150.000 millones de dólares; debido al ausentismo laboral y la merma de las capacidades productivas de los empleados que lo sufren.

Imagine lo que pudiera sucederle a la empresa en la que trabaja Juan, si de cien trabajadores, veinte estuviesen sufriendo de estres laboral:

Se generarían sinergias negativas, lo que provocaría un deterioro en las relaciones laborales y falta de colaboración. Como consecuencia, disminuiría el rendimiento de los empleados.

Aumentaría el ausentismo laboral, se incrementarían los accidentes laborales y las bajas por enfermedad. Lo que redundaría en menor productividad, y la empresa perdería su nivel de competencia en el mercado.

Por otro lado, las consecuencias para el trabajador empiezan a nivel psicológico y se van transformando con el tiempo en consecuencias físicas.

Dependiendo de la resistencia al estrés de cada individuo, de la intensidad de las situaciones estresantes y de la prolongación en el tiempo de dicha situación.

Por ejemplo, puede que un trabajador comience a manifestar signos de ansiedad o depresión en sus primeras etapas (nivel psíquico):

  • Dificultad para concentrarse.
  • Insomnio
  • Deterioro progresivo de sus relaciones personales, tanto familiares, amistades o de pareja.

Pero con el tiempo acabe desarrollando problemas a nivel físico, que van desde:

  • Intensos e incapacitantes dolores de cabeza.
  • Hasta hipertensión.
  • Enfermedades coronarias.
  • contracturas musculares.
  • Dolores crónicos.
  • Estreñimiento,
  • Ulceras pépticas
  • Disminución de la efectividad del sistema inmune frente a agentes patógenos y por tanto mayor propensión a enfermedades infecciosas.

Por fortuna para la empresa en la que trabaja Juan, uno de sus directivos se percató a tiempo del aumento en el estres laboral y la disminución en la productividad, y tomó medidas para combatirlo.

¿Cómo se combate el estrés laboral?

La mejor forma de combatirlo es siendo plenamente consciente de su existencia, sus síntomas y sus consecuencias.

Así, tanto empleados, como los responsables de las empresas pueden hacer los cambios necesarios para recuperar la productividad.

Lo primero que hizo el ejecutivo responsable, fue identificar los aspectos físicos que aumentan el estres laboral.

En el caso de la empresa en la que trabaja Juan, se corrigió la deficiente iluminación, el exceso de ruido, y se adecuaron las sillas a la altura de los escritorios y de sus usuarios, pero se hizo más:

Se combatió el «mobbing», y les enseñó a los empleados algunos ejercicios específicos de relajación que debían hacer periódicamente, tanto sentados en sus escritorios, como cuando se levantasen para moverse a otro lugar.

Otro punto importante; tercerizó el tema de impuestos y obligaciones ante SAT

Además, se implementó la cultura del reconocimiento verbal, tanto individual como grupal por los objetivos alcanzados.

Así como también se les enseñó a los empleados a administrar su tiempo de manera más efectiva.

En el caso de Juan, sus responsabilidades de trabajo no iban a disminuir, por lo que además de tomar en cuenta lo que la empresa estaba haciendo para reducir el estrés laboral, Juan tenía que hacer más: tenía que aprender a manejar el estres laboral.

¿Cómo aprendió Juan a manejar el estres laboral?

Juan tuvo que aprender a dar para recibir, es decir, primero él debía colaborar a sus compañeros en muchas ocasiones para conseguir que sus compañeros colaborasen con él.

Además, Juan aprendió a comunicar sus necesidades de forma más amable.

Otra cosa que ayudó a Juan, fue aprender a tomar descansos periódicos de un minuto de duración y a cambiar de tarea cuando se sentía ofuscado.

Juan también aprendió que cuando se sentía estresado, debía respirar de modo lento y profundo, unas cuantas veces, intentando relajar su mente y concentrarse en su respiración.

De este modo, obligaba a su corazón a latir más lentamente y de inmediato reducía sus niveles de ansiedad, volviendo a estar listo para pensar de forma clara.

Pero lo que más ayudó a Juan fue que volvió a hacer algún deporte.

Es verdad que ya no podía hacerlo con la misma intensidad que hace diez años, cuando empezó a trabajar en la empresa; pero hacer deporte regularmente disminuyó drásticamente sus niveles de estrés.

¿Por qué?

Porque además de ayudarle drenar la tensión, el deporte le ayudó a dormir mejor.

La actividad reparadora que el sueño de 7 horas ejerció sobre su cuerpo y su mente, ayudaron a Juan a manejar su estres laboral.

Ahora bien, si aún no sufrimos de estrés laboral, ¿cómo podemos prevenirlo?

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¿Cómo prevenir el estres laboral?

Con ejercicios de relajación.

Nuestro cuerpo está diseñado para estar en movimiento.

Por eso, permanecer sentado o en una misma posición por largos periodos de tiempo genera tensión muscular, que debemos aprender a liberar.

Los ejercicios de relajación nos ayudarán a eliminar el estrés y la tensión acumulada, relajando nuestra mente y nuestra musculatura.

Es recomendable realizarlos cada hora durante el trabajo, para liberar el estrés acumulado.

Hacer deporte regularmente es una excelente forma de prevenir el estres laboral.

Si no nos es posible hacer deporte, una clase de Yoga es un excelente ejercicio antiestrés, pues nos liberará de tensiones musculares.

Ahora bien, hay casos muy graves de estrés laboral que necesitan tratamiento psicológico.

Tratamiento para el estres laboral

El tratamiento del estres laboral lo establece un psicólogo, o un profesional especializado en estres laboral; en función de los síntomas que presenta el paciente, así como su intensidad.

Por lo tanto, es importante saber que el tratamiento psicológico es individual.

Sólo en algunos casos, el especialista recomendará tratamientos a nivel grupal y organizacional.

Normalmente, las terapias utilizadas por el especialista serán de tipo cognitivo-conductual, como el afrontamiento del estrés, la reestructuración cognitiva, la terapia racional emotiva y el ensayo conductual.

Todos podemos vencer al estres laboral y tener vidas productivas y relaciones laborales satisfactorias, se trata de saber qué cambios debemos hacer en nuestra vida y comprometernos a hacerlos.

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