¿Un coeficiente intelectual determina el éxito de una persona?

¿Un coeficiente intelectual determina el éxito de una persona?

¿Recuerdas los días de escuela? ¿El día más esperado por tus padres, entrega de notas? ¿El cuadro de honor pegado en tu salón de clases con los alumnos más coeficiente intelectual “inteligentes”? ¿Eras de los alumnos que sacaban 100 en las materias o eras de los que definitivamente tenía que recibir curso de vacaciones para nivelarse?

En el pasado se creía que sacar 100 en las materias es sinónimo de ser el más inteligente del salón de clases y por ende alguien que triunfará en la vida.

El sistema de evaluación se ha inclinado a premiar a quienes obtienen las calificaciones más altas mientras que los que no consiguen esas notas es por que tienen algún problema en el proceso de aprendizaje.

¿Y en el futuro que pasa, el chico que siempre sacaba 100 en las materias es el más exitoso y el que siempre ganaba a pura retranca jamás alcanza el éxito?

¿Un coeficiente intelectual determina el éxito de una persona?

Un estudio reciente de James Heckman, galardonado con el premio Nobel en el año 2000 por su trabajo en econometría y microeconomía y su equipo de trabajo plantean que el coeficiente intelectual por sí solo o tener grandes logros académicos no determinan el éxito futuro de una persona. http://www.pnas.org/content/113/47/13354.short?rss=1

Los resultados de las pruebas indican que las personas que son exitosas sobresalen por su personalidad y otras habilidades no cognitivas como la capacidad de planificar, cooperar, tiempo extra para ir a trabajar, ser ordenados.

También el Psicólogo Lewis Madison Terman (1877 – 1956) de la Universidad de Standford, creador del primer test de inteligencia, empezó a realizar estudios con los niños de primaria, identificaba a los que tenían el coeficiente intelectual más alto para ver cual sería el futuro de sus vidas después de salir de la escuela.

Al pasar los años descubre que los niños con mayor coeficiente intelectual tienen más dificultad para adaptarse socialmente y concluye que estos niños no encajan con los estereotipos de personas altamente exitosas con los cuales se les asociaban.

Lyle M. Spencer en su libro: “Competencia en modelos de trabajo para un rendimiento superior”, menciona: “Cerca de trescientos estudios patrocinados por diferentes empresas subrayan que la excelencia depende más de las competencias emocionales que de las capacidades cognitivas”.

Después de conocer estos estudios podemos concluir con que la inteligencia es un componente importante en la vida de una persona, pero no un indicador que garantice su éxito en el trabajo o en cualquier otra área de su vida.

Tener un coeficiente intelectual alto puede ser beneficioso ya que en las actividades diarias ponemos a prueba las habilidades cognitivas como lo son: la atención, la percepción, memoria, resolución de problemas, comprensión, establecimiento de analogía, entre otras.

Sin embargo, existen actividades que requieren también de habilidades no cognitivas como lo son: las habilidades sociales, actitud, capacidades y recursos personales.

Los grandes negocios son exitosos porque son dirigidos por personas que son capaces de controlar sus propias emociones y saben reaccionar de la mejor manera ante diferentes situaciones de la rutina laboral.

Estos empresarios no conocen límites en el trabajo, se concentran en sus tareas y están dispuestos a realizar lo que sea para ver realizados sus sueños, sin importar cuanto tiempo y dinero inviertan, es decir son perseverantes.

¿Qué pasa entonces con las personas que son exitosas? ¿Cómo han logrado alcanzar el éxito? ¿Qué factores han influido para alcanzar el éxito?

Carol Dweck, profesora de psicología social de la Universidad de Stanford y reconocida por sus estudios de mentalidad psicológica. Expone que existen dos clases de mentalidades que juegan un papel importante en la vida de las personas, las cuales son:

  1. Mentalidad fija:

Estos individuos piensan que el éxito es una capacidad innata, por lo que a ley tienes que brillar por lo que eres y sabes, no puedes cambiar.

Las dificultades se presentan cuando enfrentan un desafío o fracaso porque se sienten abrumados y hasta desahuciados, el fracaso los puede llevar a una frustración y a no continuar con sus metas.

  1. Mentalidad de crecimiento:

Las personas con mentalidad de crecimiento creen que el éxito que han alcanzado se debe al trabajo duro, al constante aprendizaje, formación y cada experiencia los lleva a crecer e incrementar sus conocimientos para tener un coeficiente intelectual alto.

Este tipo de persona no se preocupan ni temen al fracaso porque saben que su desempeño puede mejorar y están dispuestos a aprender algo nuevo a través de ello.

La señorita Dweck, concluye que la forma como se manejan los desafíos y caídas es un factor determinante en la vida, el éxito se logra alcanzar cuando se decide afrontar los problemas y fracasos con una mentalidad de crecimiento, ya que cada obstáculo, dificultad, inconveniente se vera como un nuevo aprendizaje y una herramienta para avanzar.

Daniel Goleman, psicólogo, periodista y escritor estadounidense; en su libro: “La inteligencia emocional” publicado en 1995 define a la Inteligencia Emocional como “la capacidad de comprender las emociones y conducirlas de tal manera que podamos utilizarlas para guiar nuestros pensamientos y nuestras acciones para así obtener mejores resultados”.

Además, se basa en cinco competencias emocionales fundamentales para un excelente desempeño en la vida diaria y en el área laboral.

  1. Autoconocimiento emocional o conciencia de uno mismo:

  • Es la habilidad de reconocer las emociones que sentimos en el momento que se presentan.
  • Saber identificar nuestras fortalezas y debilidades.
  • Tomar mejores decisiones.
  • Poder expresar nuestro punto de vista.
  1. Autocontrol emocional o autorregulación:

  • Es la habilidad que nos permite controlar las emociones y no dejarnos llevar por los sentimientos del momento.
  • Saber manejar los impulsos negativos.
  • Ser responsables de lo que pensamos, sentimos y hacemos.
  • Adaptarnos a los cambios y situaciones que están fuera de control o que son nuevos.
  1. Motivación:

  • Habilidad de dirigir las emociones a un objetivo.
  • Capacidad de motivarte para alcanzar tus metas, fijar tu atención en alcanzarlas en lugar de centrarte en los obstáculos.
  • Ver siempre el lado positivo.
  • Tener un sentido de compromiso contigo mismo para cumplir lo que te propongas.
  1. Empatía:

  • Es la capacidad de reconocer las emociones de otras personas.
  • Reconocer sus emociones por medio del lenguaje verbal o corporal.
  • Tener buenas relaciones personales.
  • Ponerte en el lugar de otra persona.
  • Estar dispuesto a ayudar a los demás.
  1. Habilidades sociales:

  • Es la forma como te comunicas y actúas con las personas de tu alrededor.
  • Tener un comportamiento positivo contagia a los demás e inspira.
  • Capacidad de resolver problemas, detectar cuales son las verdaderas necesidades y centrarse en la resolución de manera precisa y rápida.
  • Colaborar y cooperar con todos.

Entonces, quienes han alcanzado el éxito es porque tienen ganas de hacerlo, porque han creído firmemente en ellos mismo y en lo que hacen.

Han aprendido a manejar sus emociones, afrontar cada reto con la mejor actitud, aprender de sus errores y lo más importante no se dan por vencidos, estan dispuesto a intentarlo una y otra vez hasta conseguirlo.

Buscan siempre hacer las tareas con excelencia y calidad, se interesan por aprender cada día más, son reconocidos por su iniciativa y pasión.

Saben trabajar en equipo, aceptan las opiniones e ideas de los demás, promueven una dinámica de trabajo participativa.

Evitan los conflictos, son amables y educados con todos, ofrecen su ayuda a quien lo necesite.

Trabajan con eficiencia y eficacia, son organizados, capaces de llevar todo en orden, entregan a tiempo sus proyectos y cumplen de forma efectiva con sus asignaciones.

Tienen la capacidad de llegar a tiempo a cualquier reunión por lo que reflejan responsabilidad y compromiso.

Tu éxito no depende de tu coeficiente intelectual si no de tu ACTITUD para ir por la vida con ganas de triunfar y conquistar el mundo.

Ahora ya sabes que hacer cuando se te presente una nueva oportunidad de trabajo, se te ocurra una nueva idea o quieras iniciar tu propio negocio… olvida tus notas escolares y pon a prueba tu personalidad.

“Educar la mente sin educar el corazón, no es educar en absoluto.” Aristóteles.

Te dejamos el estudio de James Heckman y su equipo traducido al español.

Significado

Las calificaciones y los puntajes en las pruebas de rendimiento se utilizan ampliamente como medidas de la cognición. Este documento examina estas medidas y sus partes constituyentes. Establecemos que, en promedio, las calificaciones y las pruebas de rendimiento son generalmente mejores predictores de los resultados de la vida que las medidas “puras” de la inteligencia. La razón es que capturan aspectos de la personalidad que han demostrado ser predictivos por derecho propio. Todas las medidas estándar de “inteligencia” o “cognición” están influenciadas por aspectos de la personalidad, aunque en diversos grados, según la medida. Este resultado tiene importantes implicaciones para la interpretación de los estudios que utilizan puntajes en las pruebas de rendimiento y calificaciones para explicar las diferencias en los resultados y para el uso de medidas cognitivas estándar para evaluar la efectividad de las políticas públicas.

Abstracto

El cociente de inteligencia (IQ), las calificaciones y los puntajes en las pruebas de rendimiento son ampliamente utilizados como medidas de la cognición, pero las correlaciones entre ellos distan de ser perfectas. Este documento utiliza una variedad de conjuntos de datos para mostrar que la personalidad y el coeficiente de inteligencia predicen las calificaciones y los puntajes en las pruebas de rendimiento. La personalidad es relativamente más importante en la predicción de calificaciones que las puntuaciones en las pruebas de rendimiento. IQ es relativamente más importante en la predicción de puntajes en las pruebas de rendimiento. La personalidad generalmente es más predictiva que el cociente intelectual en una variedad de resultados de vida importantes. Tanto los grados como las pruebas de rendimiento son sustancialmente mejores predictores de resultados de vida importantes que el CI. La razón es que ambos capturan rasgos de personalidad que tienen un poder de predicción independiente más allá del IQ.

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By |2019-06-27T22:03:01+00:00octubre 19th, 2018|0 Comments